Nos íbamos a hospedar por cinco noches pero desistimos de inmediato y nos quedamos dos noches hasta conseguir un lugar decente). Habíamos estado alojados en el dpto del piso 14 en el 2015 y la experiencia había sido muy buena. Esta vez nos alojaron en el dpto de planta baja que está muy necesitado de mantenimiento. Llegamos a la tarde pero nos encontramos con menos toallones que pasajeros. La encargada, que nos recibió con muy pocas ganas y muy poco tiempo (Sra G.), ofreció traer las toallas de la lavandería al día siguiente. La encargada del cobro nos ofreció que compráramos y luego lo descontaba del arriendo, cosa que no nos era nada práctico luego de viajar por más de 10 horas. Era salir a cenar o correr a comprar toallas que debían estar en el apart. El dpto olía bastante mal y luego descubrimos la razón. Las bañeras de ambos baños estaban obstruidas, por lo que no fluía el desagote del agua cuando uno se duchaba. El living tenía un sillón dos cuerpos pasado de uso; si uno quería sentarse debía soportar las maderas sin ningún tipo de acolchonado o goma espuma. Además, su tapizado está quemado o perforado en los apoya brazos (suponemos por cigarrillo). Falta una mesa ratona o algo más de decoración de la que se muestra en las fotos ilustrativas de publicidad del apart. Bajo el sillón había suciedad acumulada por bastante tiempo. No solo se nota la falta de limpieza y aspirado en ésa habitación, también se ve suciedad, cabellos, pelusa y snacks triturados bajo la cama y en los baños. El apart ofrece departamentos con balcón. El de éste dpto no tenía llave, por lo que uno no podía salir a tomar aire, ni si quiera abrirlo para ventilar los ambientes. Los vidrios de las ventanas frontales estaban opacos de la falta de limpieza. Las alfombras de los dormitorios están manchadas, rasgadas (y sucias). El piso flotante de living-cocina está roto en varias partes y los ingresos a los dormitorios se encuentran muy desgastados. Los picaportes de los dormitorios están completamente rotos, colgando de las puertas. Los porta rollos de papel higiénico están rotos. Hay que colocar el rollo en algún otro sitio. Las fotos de publicidad muestran una delicada decoración que realmente no hay en el dpto. Las dos camas individuales tenían dos almohadones pequeños muy empobrecidos por el uso. La cama matrimonial no tenía nada (luego encontramos dos almohadones sin funda en un placard). En uno de los baños hay un guante sucio que debe haber dejado alguien. La vajilla es un rejunte sorprendente: una cuchara sopera, ocho tenedores de distintos tipos, tres cuchillos y... ninguna cuchara de café. Ni hablar del resto (platos y tazas)! En la cocina hay un equipo de música desarmado colocado encima de la mesada (debería estar armado, listo para usar y en un mueble a parte). El interior del microondas tiene suciedad de varios alquileres! Desayuno no sirven... La cochera asignada está en el subsuelo -2 y no hay ascensor por lo que estén preparados para acarrear equipaje varios pisos. Como este dpto está frente al ingreso al parking de las torres, a la noche uno se despierta con las alarmas que se disparan y suenan por minutos... Qué lástima que lo dejaron venir tan abajo! Ya no es lo que era hace un par de años! Cobran en billete (se le deja el $ a la empleada de la limpieza). No entregan factura/boleta. Lo único positivo: está frente al mall. Nos fuimos a un hotel a unos pocos metros y por una mínima diferencia tuvimos hospedaje, desayuno, piscina, gym, play room, amabilidad, room service las 24 hs, calidad, limpieza y muchos más servicios.
Según nos dijo la encargada, cuando le informamos que dejábamos el apart, el dpto estuvo alquilado a una familia por tiempo prolongado y el uso fue excesivo. Si, lamentablemente ya no está en condiciones de alquilarlo temporariamente al precio que lo ofrecen y no merece el puntaje que muestran de su época dorada.